Un frontal es muy útil cuando viajamos. Por ejemplo, para entrar en una habitación de un hostel en que todos duermen y poder preparar tus cosas para dormir. Otras utilidades es si acampas ya que cuando anochece no tendrás luz o si estás haciendo una ruta y se te hace de noche. Además, es mejor que una linterna puesto que te lo colocas en la cabeza dejando las dos manos libres.

Nuestra recomendación es este frontal de 8000 lúmenes, impermeable, con cinta ajustable y 4 modos de luz.