Esta ciudad tiene el conflicto israelí-palestino enquistado. Por sus calles se puede notar la tensión entre palestinos e israelíes. Probablemente tengas sensación de inseguridad en tu visita ya que verás alambradas de espino, militares patrullando en zona palestina, edificios aún destrozados, vehículos militares, observadores internacionales, puestos de vigilancia... Impresiona mucho.

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Caminar entre calles fortificadas

Desde donde te deja el bus que viene de Belén ya estás prácticamente en el centro. Empezarás caminando por la vieja calle comercial que está a la derecha, mientras que la de la izquierda es la nueva. Ve mirando hacia arriba para ver las redes metálicas que pusieron para que no se tiren piedras y basura unos a otros. Lo cierto es que depende de quién te cuente la historia, son los contrarios los que lanzan cosas. También en esa zona verás una torre de control aunque sin uso.

Una de las calles principales de Hebron, Palestina
Una de las calles principales de Hebrón

Si sigues hacia adelante verás la primera valla de unos 6 metros con vigilancia y banderas israelíes. Además es el punto donde empieza la zona más vieja y dónde están los edificios con destrozos. Esta zona ya te cambia la cara. Cuando pasamos nosotros salía de la zona israelí un grupo de unos 12 soldados armados para patrullar a pie. La cara de los palestinos mirándoles fijamente lo decía todo.

Mezquita Al Haram Al Ibrahimi y Cueva de los Patriarcas

Continúa todo recto para entrar en la zona más antigua con tiendas interesantes. Disfruta de esta zona que es la más "normal" de Hebrón, habla con los comerciantes, regatea si te gusta alguna cosa... Al final de esta calle volverás a la realidad de la ciudad: hay un control militar para cruzar y nada más hacerlo a la izquierda tienes la mezquita Al Haram Al Ibrahimi, el cuarto lugar más sagrado de la religión musulmana, que convive pared con pared con la sinagoga de la Cueva de los Patriarcas, el segundo lugar más sagrado para los judíos. En su interior están las tumbas de las parejas Abraham y Sara, Jacob y Lía y las de Isaac y Rebeca. Tendrás que enseñar el pasaporte para ver la primera.

Y ya para el final tienes la zona en la que los palestinos no pueden entrar. Uno de los 5 asentamientos judíos donde podrás acceder enseñando el pasaporte. Date una vuelta por todo eso y verás mucha presencia militar y poca de civiles judíos.

Asentamiento judío en Hebron
Asentamiento judío en Hebrón

El gobierno israelí no quiere perder el control de la zona y les da casa y salario a las familias que vayan allí a vivir. Hay unas 150 familias y 100 militares custodiándolos. Si no sabes la historia de la masacre que hubo en Hebrón en 1994 por parte del ejército israelí, búscalo porque merece la pena saber lo que pasó en esta ciudad.

Consejos

  • No olvides llevar tu pasaporte para poder poder cruzar los puntos de control de la ciudad. Será el salvoconducto para poder entrar en la zona judía.
  • Te van a abordar palestinos que quieren contar su historia, te enseñan algún punto del muro o alambrada y seguramente te lleven a la azotea de algún edificio para ver desde lo alto los barrios judíos. No te van a pedir nada hasta el final pero van a querer que les des al menos 30 shekkels. Las vistas merecen la pena. Tú decides ya sabiendo el precio que ponen.